Parámetros de higiene y seguridad en los centros sanitarios

Parámetros de higiene y seguridad en los centros sanitarios

Uno de los problemas más graves que nos encontramos en los centros sanitarios son las infecciones nosocomiales.

Este concepto es muy importante en sanidad:

Llamamos infección nosocomial a cualquier infección que adquiere el paciente mientras está en el centro sanitario y que ni la tenía ni la estaba incubando antes de entrar en el centro.

Si bien es cierto que hay un cierto consenso en aceptar que es prácticamente imposible la erradicación total de las infecciones nosocomiales (no debemos olvidar que muchos de los pacientes que ingresan en los centros hospitalarios están immunodeprimidos o simplemente por su enfermedad pueden tener las defensas más bajas) también es igual cierto que todos estamos de acuerdo en que debemos minimizar al máximo dichas infecciones tomando las medidas de higiene correctas.

Por tanto, en este post vamos a repasar los parámetros básicos de higiene que debemos seguir:

 

Normas de higiene en los centros sanitarios:

 

Vigilancia epidemiológica. Este primer paso es muy importante, ya que aquí es dónde estudiaremos cuáles son las infecciones que se dan con más frecuencia en los centros y por qué. Con esta información podremos establecer las medidas no solo de control de cualquier brote infeccioso que pudiera surgir, sino también las medidas de prevención para evitar nuevos brotes.

 

Limpieza y desinfección de suelos, paredes, muebles, etc. También puede ser necesaria la desinsectación y la desratización en ciertas circunstancias.

 

Desinfección y esterilización correcta del material sanitario. Uno de los métodos más eficaces de desinfección del material es a través de la luz ultravioleta.

 

Lavado de manos. Es la norma más básica, y la que se considera más efectiva para la prevención del control de las infecciones nosocomiales. Debe hacerse antes y después de quitarse los guantes o de estar en contacto con el paciente. En el lavado de manos estándar se utiliza jabón normal.

 

Sistema de sondaje urinario cerrado. La bolsa de orina que está conectada a la sonda posee una llave de paso al final de la bolsa que permite vaciarla sin tener que cambiarla. Esto hace que manipulemos mucho menos la sonda que en sistema abierto en el que hay que cambiar toda la bolsa cada vez que se llena, con lo cual la posibilidad de infección urinaria es mucho mayor.

 

Mantener limpios y desinfectados todo tipo de catéteres insertados en el paciente

 

No tocar las heridas sin el lavado de manos pertinente y sin guantes.

 

Usar guantes siempre que sea necesario: al entrar en contacto con sangre, secreciones, excreciones o cualquier tipo de fluido del paciente.

 

Vacunar al personal sanitario cuando las autoridades sanitarias así lo recomienden. Si el personal no se contagia, no podrá contagiar después al paciente.

 

Vacunación de los pacientes con riesgo de contraer algún tipo de infección.

 

Aislamiento de los pacientes. Tanto los susceptibles de contraer infecciones  como los pacientes con enfermedades contagiosas . Se los ubica en una habitación individual y deben utilizarse guantes, calzas, bata, gorro y mascarilla al entrar en la habitación.  Este tipo de aislamiento sería el general, pero existen varios tipos de aislamiento dependiendo del tipo de enfermedad que pueda contagiar el paciente o que le pueda ser contagiada. Por ejemplo nos podemos encontrar con el aislamiento de contacto cuando hay riesgo de contraer una enfermedad por contacto con heridas infectadas, gangrenas, o en caso de quemaduras importantes que puedan infectarse. Nos podemos encontrar también  con el aislamiento respiratorio para las enfermedades que se propagan por la vía aérea (tuberculosis, sarampión, algunos tipos de meningitis, varicela o rubeola, por ejemplo) o con el aislamiento entérico para las enfermedades que se contagian a través de las heces como pueden ser la hepatitis A, el cólera o el tifus. En cada tipo de aislamiento nos encontraremos con medidas diferentes que hay que seguir de forma estricta.

 

La educación e información a pacientes y familiares es una norma importante que no debemos olvidar.

 

Dar antibióticos como prevención de posibles infecciones antes de intervenciones quirúrgicas

 

Uso responsable y adecuado de los antibióticos. Está demostrado que el uso inadecuado de los antibióticos produce resistencia de los microbios frente a los antibióticos, con lo cual, éstos dejan de ser eficaces.

 

Utilización de protocolos en todas las técnicas con riesgo de transmitir infecciones (todo tipo de sondajes, pero sobretodo el urinario, introducción de catéteres, intubación endotraqueal, etc.)

 

Existencia de protocolos a seguir ante pinchazos accidentales del personal.

 

Existencia de protocolos de desecho del material sanitario y de los residuos clínicos, como por ejemplo no reencapuchar nunca las agujas después de utilizarlas ni quitarlas de la jeringa con las manos.

 

Hemos intentado resumir de forma muy práctica las principales normas de higiene y seguridad en los centros sanitarios, pero ¿conoces alguna medida más que deberíamos añadir a esta lista? ¿Hay alguna norma que no hayamos mencionado y que consideres importante?

 

Curso relacionado: Curso de gestión de centros médicos