Consejos para seguir un buen patrón de sueño en niños
27/06/2017

Consejos para seguir un buen patrón de sueño en niños

Pediatría

Las horas de sueño de calidad son muy importantes para cualquier persona, pero para los niños especialmente, ya que los hábitos de sueño saludables contribuyen a un crecimiento sano y a su estabilidad emocional, además de que favorece reduciendo el estrés que puede causarle al menor durante el día a día en su nucleo familiar. A veces, aunque los niños crecen y van superando distintas etapas de su desarrollo, los problemas que presentan en el momento de dormir, no desaparecen, sinó que cambian de forma, debemos estar atentos a esas manifestaciones para poder ayudarles.

Hay momentos en los que estos problemas pueden llegar a ser de carácter terrorífico para los padres, porque no saben cómo actuar ante un niño que se pone a gritar y a llorar desconsoladamente cuando le mandas que vaya a la cama. Además, nos pueden surgir muchas preguntas no solo de cómo puedo hacer para conseguir que no rechiste al tener que ir a dormir, sino de cuantas horas deben dormir y hasta de porqué se levantan con pesadillas.

El sueño, pues, juega un papel fundamental en el desarrollo y el bienestar infantil a nivel general.

Favorece tanto los procesos de atención y memoria, ayuda en la consolidación del aprendizaje y además consigue promover un mejor comportamiento. La duración del sueño por la noche puede variar en función de la edad, del estado de salud, del estado emocional y otros factores. Con esto lo que se advierte es que cada niño es único y cuenta con sus propias necesidades de sueño, no obstante los niños más pequeños presentan más necesidad de horas de sueño.

Para conseguir un buen patrón de sueño en niños lo clasificaremos por edades ya que las necesidades no son las mismas.

En menores de dos años.

Es muy importante que el bebé permanezca despierto mientras come, ya que así empezará a asociar la comida con la vigilia. Es bastante difícil mantener al bebé despierto, para ello debemos hablarle, hacerle caricias e ir estimulandolo continuamente. Después de cada comida es importante mantenerlo despierto en brazos auque sea, durante unos 15 minutos más para conseguir que expulse los gases que pueda tener y así no tener dolores abdominales durante el sueño.

Después, se recomienda dejar al niño en su cama para que se duerma él solo. En esta edad, es importante que el mensaje que reciba el niño sea que la noche es para dormir, así que hay que intentar no jugar ni estimularle por la noche y que las cenas sean breves y aburridas. Si se despiertan por la noche, sería muy interesante diferenciar los tipos de lloro que puede hacer un bebé, cuando llora por hambre o llora porque se ha desvelado. Lo más importante, es que no se le debe alimentar, pues a la edad de entre 5 a 12 meses, un niño sano ya no lo necesita. Hay que consolar al niño como normalmente lo hacemos para conseguir tranquilizarlo.

A partir de los 12 meses.

La hora diaria de acostarse debe ser aproximadamente la misma todos los días, al igual que la hora de despertarse, para marcar los horarios aún más. A esta edad se suelen presentar rabietas, no obstante, se aconseja que no se haga caso, solo se debería salir de la habitación y si se levanta, la mejor opción es acostarlo de nuevo rápidamente, evitando sobretodo tener algun tipo de interacción con él. Sobre todo, la actitud de los padres debe ser firme: hay que hacer siempre lo mismo y estar seguros de que eso es lo que hay que hacer.

Se tiene que transmitir el mensaje de que se le está enseñando a dormir, de manera totalmente independiente, y que no se trata de ningún castigo ni de una disputa entre padres y niño. Al cumplir los 2 años cuando el niño proteste y llore durante la noche, se debe intentar pensar sobre lo que ha podido ocurrir durante el dia y sobretodo no se perder la calma cuando se despierte a media noche y comunicarle de alguna forma que es capaz de disfrutar durmiendo completamente solo. El pecho, el biberón o el chupete parecen muy útiles para dormirse, pero acabará necesitándolos cada vez que tenga que ir a dormir, así que no es una buena medida. Lo importante es trasmitir tranquilidad y seguridad educativa. Cuando ya son más mayores, a partir de los 2 años, es recomendable que los niños duerman la siesta, teniendolo como complemento al sueño nocturno. En esta edad, es importante evitar llevarlo a la cama con hambre, pero sobretodo no darle comidas o bebidas excitantes como chocolates,  etc.

Uno de los mejores consejos que podemos ofrecer a padres o tutores con niños de estas edades es que eviten sobre todo que no den al niño miedo para conseguir los objetivos que quieren, por favor, no más fantasmas ni el famoso “coco”, ¡los pequeños os lo agradecerán seguro!

Curso relacionado: Curso de Auxiliar de Pediatría

Comparte en:

Diplomada en Enfermería por la escuela universitaria de Sant Joan de Dèu perteneciente a la Universidad de Barcelona. Máster en Enfermería quirúrgica por la Universidad de Barcelona en el Hospital de tercer nivel Sant Joan de Dèu. Postgrado en enfermería de Salud laboral por la Universidad internacional de Cataluña. Máster en formación para el profesorado en enseñanza de educación secundaria obligatoria, bachillerato, formación profesional e idiomas.

Vacunas infantiles
25/02/2020

Recomendaciones de vacunas infantiles para el 2020

Una correcta vacunación sistemática empieza en las primeras semanas de la vida de los nacidos y se extiende hasta la adolescencia, atendiendo a la efectividad y seguridad

10 alimentos prohibidos en la infancia
28/01/2020

10 alimentos prohibidos en la infancia

La alimentación de los niños debería ser lo más parecida a la de los adultos, pero existen excepciones que debemos tener en cuenta a nivel nutricional y digestivos.

Fiebre alta niños
02/01/2020

¿Qué hacer ante una fiebre alta en niños?

La fiebre es uno de los síntomas que más preocupan a los padres. Aprende cómo actuar si aparece.

Comentarios

No hay comentarios.

Añadir nuevo comentario