pubertad femenina
26/11/2015

Desórdenes de la pubertad femenina en la actualidad

Pediatría

La pubertad es el período de la vida de una persona durante el cual su cuerpo pasa de niño a adulto, acompañado por el proceso de maduración sexual. Esta transformación es causada por cambios hormonales e incluye crecimiento tanto físico como emocional. El inicio de la misma, así como su velocidad de progresión, es muy variable. En las niñas puede iniciarse entre los 8 y los 14 años. Existe una amplia variación en el rango de edad de inicio de la pubertad en la población mundial, esto sugiere que factores genéticos y ambientales modulan el tiempo de este proceso.

A principios del siglo 20 se produjo una tendencia secular de adelanto en el comienzo de la pubertad debido a la mejora en el estado nutricional. En los últimos años este adelanto ha sido menor, así la edad media de la menarquía en niñas de Bilbao de la década de los 70 era 13 frente a 12,7 en las nacidas 10 años más tarde.

La pubertad, más concretamente, es consecuencia de la activación del eje hipotálamo-hipófisis-gónadas y, por lo general, comienza a los 8-10 años de edad y finaliza con la menarquía entre los 12 y los 13 años.

Los trastornos de la pubertad  vienen determinados por la instalación de este proceso fisiológico, producidos por trastornos hipotalámicos, las enfermedades asociadas con el desarrollo gonadal o con la biosíntesis de hormonas esteroides gonadales y suprarrenales. Todo esto acaba haciendo la siguiente clasificación de trastornos que acaban englobándose en estos grandes grupos. 

Desórdenes de la pubertad femenina

Pubertad precoz

La pubertad precoz se define como la aparición de caracteres sexuales secundarios (desarrollo mamario, vello púbico y vello axilar) antes de los 8 años en la niña.

En el desarrollo fisiológico en la niña suele aparecer en primer lugar, el botón mamario, en segundo lugar, el vello pubiano (aunque en una de cada 6 niñas aparece éste antes), en tercer lugar, el vello axilar y por último, la regla.

Sin embargo, este orden puede alterarse, sobre todo, en los casos en que la pubertad precoz no depende de la secreción de hormonas hipofisarias (pubertad precoz de origen central o gonadotropin dependiente), sino que se desencadena por la producción autónoma de estrógenos en el ovario (pubertad precoz periférica o gonadotropin independiente).

El diagnóstico se realiza mediante la exploración física de la niña pudiéndose complementar con analíticas hormonales. También se realiza una radiografía de la mano para conocer el grado de maduración ósea.

Los padres deben quitar importancia al problema y explicar según las indicaciones del pediatra por qué le ha sucedido este adelanto puberal y cómo se debe de tratar.

Consecuencias de la pubertad precoz

La progresión del cuadro clínico lleva a una maduración ósea acelerada y por tanto a un cierre precoz de los cartílagos de crecimiento y una talla final baja, así como a la aparición precoz de la menarquia (primera regla).

Además, las niñas pueden tener problemas psicológicos al ver que su desarrollo es diferente al de sus compañeras.

Cómo tratarlo

En el tratamiento de la pubertad precoz hay que tener muy en cuenta las circunstancias psicológicas de la niña, así como su edad.

El tratamiento para la pubertad precoz consiste en la administración de unas inyecciones mensuales que bloquean los receptores hipofisarios (receptores de GnRH) cuya función es estimular la secreción de hormonas estimuladoras de la producción de estrógenos.

Al bloquearse estos receptores se frena la producción de dichas hormonas y por tanto la estimulación del ovario por las mismas, consiguiéndose como efecto final la supresión de estrógenos o testosterona y con ello, el desarrollo puberal.

Hay que valorar si el tratamiento va a ser eficaz para mejorar la talla final de la niña, porque el problema que se da en la pubertad precoz es que, al adelantarse la edad ósea, la talla final puede quedar comprometida.

En el caso de que se detecte una alteración orgánica que afecte a la hipófisis, se deberá de realizar el tratamiento oportuno.

pubertad femenina

Pubertad incompleta

Consiste en el desarrollo precoz de alguno de los caracteres sexuales secundarios sin progresión a una pubertad completa. Son variantes de la normalidad. En general, la maduración ósea no está acelerada. Hay que vigilarlos por si progresan a una verdadera PP (Pubertad Precoz).

La pubertad incompleta comprende la telarquia y adrenarquia prematura:

Telarquia prematura en la niña se diagnostica en dos periodos de edad característicos, el primero es normalmente durante los dos primeros años de la vida. El segundo periodo es, en general, hacia los 6 años. En ambos casos puede persistir o regresar. Como en la pubertad normal, el desarrollo aislado precoz de las mamas puede ser inicialmente asimétrico o unilateral. No se acompaña de otros signos puberales y el crecimiento es normal. Este desarrollo puede ser consecuencia de un incremento temporal de la secreción esteroidea ovárica o secundario a la existencia de unos receptores de estrógenos muy sensibles a niveles bajos prepuberales de estrógenos o a ambos.

En la mayoría de los casos el tratamiento solo es información y consejo familiar.

La adrenarquia prematura consiste en el desarrollo caracteres sexuales secundarios, es decir, la aparición precoz de vello púbico o en las axilas, pero sin que existan otros signos de inicio de desarrollo puberal, como por ejemplo aumento de tamaño de los testículos en los niños o  crecimiento del pecho en las niñas. La adrenarquia es un cuadro que se ve con relativa frecuencia en consulta, en niños preadolescentes, y es más frecuente en niñas.

La mayoría de los casos, si entran dentro de lo que se considera como variante de la normalidad, no requieren tratamiento. No obstante, el pediatra debe conocerlo para valorarlo, estudiarlo si procede y hacer un seguimiento, ya que en raras ocasiones una adrenarquia prematura ha precedido a un cuadro de pubertad precoz.

Por tanto, la adrenarquia prematura es un cuadro relativamente frecuente, más en en niñas y que por definición es benigno, ya que normalmente lo único que hace es preceder a la aparición de la pubertad. Pero siempre se debe consultar al pediatra en caso de aparición de vello en axilas o pubis en niños que aún no han comenzado el desarrollo puberal.

Pubertad tardía

Se dice que la pubertad es tardía cuando los síntomas no aparecen antes de los 13 años en las niñas y los 14 años en los niños. La pubertad tardía puede ser hereditaria. Sin embargo, también puede ser consecuencia de anomalías cromosómicas, trastornos genéticos, enfermedades crónicas o tumores que dañan la glándula pituitaria o el hipotálamo, el encargado de la producción de las hormonas que regulan la madurez sexual.

La falta de síntomas de la pubertad es el principal indicador de que una niña puede estar sufriendo retraso en la pubertad. Cada niña puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas más comunes pueden incluir:

Falta de desarrollo de los senos en la edad de 12 años, más de 5 años entre el crecimiento inicial de los senos y el primer periodo menstrual; y no haber menstruado al llegar a los 15 años.

Además de una historia clínica y un examen físico completo, los procedimientos de diagnóstico para la pubertad tardía pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de sangre. Sirven para comprobar anormalidades cromosómicas, para medir los niveles hormonales y buscar otras condiciones que podrían retrasar la pubertad (como diabetes y anemia).
  • Radiografías de la mano y la muñeca izquierdas. Una radiografía de la mano izquierda sirve para estimar la edad ósea de la niña. En el caso de la pubertad tardía, la edad ósea suele retrasarse en comparación con la edad de la niña.
  • Tomografía computarizada (también denominada TC o TAC). Es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de rayos X y tecnología informática para producir imágenes horizontales o axiales (a menudo denominadas "planos") del cuerpo. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, con inclusión de los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las imágenes de una tomografía computarizada muestran muchos más detalles que una radiografía convencional.
  • Imagen por resonancia magnética (IRM). Se trata de un procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y estructuras dentro del cuerpo.

A partir de ahí, el médico considerará la edad de la niña, su estado general de salud y otros factores para determinar un tratamiento.

El tratamiento de la pubertad tardía depende de la causa del problema. Frecuentemente, una vez que se trata la causa subyacente, la pubertad procede normalmente. Si la pubertad tardía es hereditaria, generalmente no es necesario ningún tratamiento. En algunos casos, el tratamiento puede incluir terapia hormonal para estimular el desarrollo de las características sexuales secundarias o una cirugía para corregir problemas anatómicos.

¿Conocías todos estos tipos de pubertad? ¿Te gustaría añadir algo al respecto? ¡Esperamos tus comentarios!

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Enfermera pediátrica asistencial desde el año 1998 hasta la actualidad, en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, trabajando en diferentes unidades a lo largo de estos años. Especializada por la universidad de Barcelona con el Posgrado en Enfermería Quirúrgica y por la Universidad de Sant Joan de Déu, con el Postgrado en Enfermería en Anestesia y Reanimación.

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