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¿Qué es el quiromasaje terapéutico?

¿Qué es el quiromasaje terapéutico?

Escrito por Belén Rallo

¿Sabemos de qué hablamos cuando nos referimos a quiromasaje terapéutico? En este artículo te desgranamos el significado de las palabras que componen este término para que disipes toda posible duda.

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Definición de ‘quiromasaje’ y ‘terapéutico’

Existen diferentes tipos de masaje según su finalidad. Podemos decir que la aplicación de estos puede tener fines terapéuticos, deportivos o estéticos y permiten al quiromasajista reportar, con su acción, todo tipo de beneficios: tanto físicos como psíquicos.

Para saber qué es el quiromasaje terapéutico, primero debemos entender qué significa cada palabra de este término para ponerlas, después, en relación y comprenderlas en su conjunto.

Según la Real Academia Española (RAE), el adjetivo ‘terapéutico’ define el conjunto de prácticas o conocimientos encaminados al tratamiento de dolencias. Podemos afirmar entonces que el quiromasaje terapéutico ayuda en el tratamiento de lesiones y dolencias.

Por su parte, el término ‘quiromasaje’ describe una técnica de masaje puramente manual, es decir, que no utiliza otro tipo de materiales durante su ejecución.  

Entonces, ¿qué es el quiromasaje terapéutico?

El quiromasaje terapéutico es una técnica manual en la que se utilizan la presión, fricción y vibración para la relajación de los músculos en las zonas de la espalda, los brazos y las piernas. 

El quiromasaje es una terapia 100% manual, es decir, en ella no se utilizan otras herramientas

Este método ha sido utilizado desde las más antiguas civilizaciones para aliviar numerosas dolencias y su aplicación aporta todo tipo de beneficios. Un ejemplo de algunos:

  • Estimulación de la circulación sanguínea y la circulación linfática
  • Acción sobre los tejidos
  • Oxigenación de la sangre
  • Favorecer la digestión y el buen funcionamiento de este sistema
  • Relajación de músculos y tendones
  • Equilibrar el estado anímico

¿Cómo hacer un masaje terapéutico?

Como hemos dicho en párrafos anteriores, el masaje terapéutico va encaminado a aliviar molestias en distintas partes del cuerpo, provocadas por diversos factores como traumatismos, malas posturas o estrés, entre otros. 

Para conseguir este objetivo el masajista debe conocer a la perfección la anatomía y fisiología de los sistemas que son influidos por el masaje, los fundamentos fisiológicos de la masoterapia, en cuanto a efectos, modo de acción, indicaciones y contraindicaciones, y el aprendizaje de técnicas manuales.

El masajista tiene que dominar las técnicas manuales y conocer al detalle la anatomía y fisiología de los sistemas afectados por el masaje

Es imprescindible que, para ejercer y recibir la retribución salarial como quiromasajista, el profesional tenga una titulación universitaria oficial o formación profesional que corresponda a la regulación sanitaria recogida en la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias. Solo las profesiones recogidas en esta ley son consideradas sanitarias, y todas las que no estén aquí contempladas no están capacitadas, en España, para realizar tratamientos de patologías (incluyendo el masaje terapéutico).

Dicho esto, el masaje terapéutico se realiza manualmente, trasladando la energía mecánica de las manos del masajista a los tejidos de las zonas del cuerpo que se trabajan en cada caso.

Para ello el quiromasaje dispone de una gran variedad de maniobras para conseguir los efectos deseados. Veamos cuáles son, en el orden adecuado, y los efectos que obtenemos de ellas.

Quiromasaje terapéutico: uso de maniobras de contacto

Las maniobras de contacto se aplican tanto en superficies extensas, extremidad inferior o espalda, como en superficies más pequeñas, como un antebrazo.

Consisten en aplicar las dos manos y desplazarlas, con el máximo contacto, sin dejar huecos ni saltos, ejerciendo una leve presión craneal o en dirección, con el fin de realizar el primer contacto con el cliente, unir zonas dentro de una superficie (rodilla– muslo) y estimular el retorno venoso.

Fricciones localizadas, otro método para realizar quiromasajes terapéuticos

Las fricciones se realizan sobre una lesión en la que queremos producir un fuerte efecto hiperemiante, calorífico y de arrastre.

Estas maniobras preparan la zona para recibir el beneficio de otras al calentarla y producir un efecto analgésico que nos permite, posteriormente, trabajar de una forma óptima. La técnica se adaptará a las características de la superficie corporal que estamos tratando, ya sea digital, pulgar, en rastrillo, cubital, tenar, lineal o circulas. 

Técnica de masaje terapéutico: los amasamientos

El quiromasaje terapéutico contempla la técnica de amasamiento mediante la que se aprietan los tejidos blandos energéticamente. Esta mecánica se realiza cogiendo, deslizando y levantando los tejidos musculares, como intentando despegar la superficie de los tejidos profundos y, a su vez, desplazarlos siguiendo la dirección de las fibras musculares, moviendo también todos los líquidos internos. 

Se puede realizar con movimientos de torsión y transversales. Para realizar esta maniobra, las manos sujetarán firmemente la zona a tratar, creando un efecto de garra, para poder realizar un movimiento de despliegue seguido de una torsión y estiramiento rítmico.

Existen diferentes tipos de amasamientos. ¡Vamos a verlos!

  • Amasamiento digital: se realiza con las dos manos, los dedos abiertos y sus puntas perpendiculares a la piel, tratando de penetrar entre las fibras subyacentes y evitando el simple deslizamiento sobre la superficie. Mediante este tipo de técnica se lleva a cabo el movimiento de amasar, en el que cada dedo traza un círculo, flexionando y extendiendo la primera y segunda articulación interfalángica, y actuando en conjunto como dos escobillas articuladas que hacen círculos hacia fuera, en rápida alternancia entre una y otra. Cada mano termina su movimiento cerrando la pinza entre índice y pulgar flexionados, haciendo un ligero pellizco.
  • Amasamiento nudillar: realiza el mismo movimiento de doble abanico que el anterior, pero se utilizan los nudillos de los cuatro últimos dedos haciendo circunducción con las articulaciones metacarpofalángicas. El primer dedo realizará este movimiento y flexión–extensión de la falange interfalángica como apoyo a la maniobra. Cada mano acaba su movimiento cerrando la pinza entre el nudillo del segundo dedo y primer dedo en flexión.
  • Amasamiento pulgar: se realiza con los primeros dedos, describiendo un círculo hacia fuera mediante flexión-extensión de la articulación interfalángica y una circunducción de la articulación metacarpo-falángica. Es fundamental que ambos dedos partan del mismo punto trabajando sobre la misma superficie alternadamente.
  • Amasamiento palmo-digital: consiste en coger el tejido entre la palma de la mano y el primer dedo en un movimiento amplio que va despegando la musculatura del hueso y pasándosela de una mano a la otra, con una cierta torsión y compresión.
  • Amasamiento en pinza: consiste en desplazar las manos, con la pinza abierta entre el segundo y el primer dedo, de manera que, alternativamente, se juntan produciendo un pinzamiento entre ambas. Estas se vuelven a separar en un movimiento de caricia y torsión. Este amasamiento permite trabajar sobre superficies que sean amplias y poco flexibles.
  • Maniobra en pinza con ochos: cada mano realiza un movimiento diferente. La mano que va dirigiendo traza un acariciamiento con torsión en forma circular antes de hacer una pinza con la otra mano. Los círculos se hacen hacia dentro y hacia fuera alternativamente. Esta maniobra produce una agradable relajación y calor, permitiendo movimientos muy amplios y globales, de ritmo lento y cadencioso, que favorecen una muy buena sensación de integración corporal en el cliente.

Compresión, otra maniobra de masaje terapéutico

Esta técnica de masaje no incluye el desplazamiento de las manos ni de los dedos sobre el tejido, la compresión es estática y se realiza durante un periodo de tiempo que va desde los 30 a los 60 segundos, aproximadamente.

Percusiones: cubital y cóncava

El quiromasaje terapéutico también cuenta con maniobras algo enérgicas que se realizan ya sea con el borde cubital de las manos o con la palma de las manos. Toma nota:

  • Percusión cubital: se realiza con los bordes cubitales de las manos. El impacto se produce, necesariamente, solo con el lateral del quinto dedo, mientras los demás dedos caen percutiendo sobre él, y este vuelve a levantarse inmediatamente, sin apoyarse sobre el cuerpo. El movimiento es realizado por la muñeca (aducción-abducción de la mano), con los dedos extendidos en el mismo plano que las palmas y debe producirse tan rápidamente que un observador no pudiera distinguirlos. Es necesario respirar profundamente para no agotarnos antes de terminar el recorrido o disminuir el ritmo de modo apreciable.
  • Palmada cóncava: consiste en palmotear, manteniendo las manos lo más huecas y cerradas posibles, de modo que se forme un vacío que actúe en forma de ventosa. El movimiento es realizado por la flexión-extensión de la muñeca y la mano se deja caer y se levanta muy rápidamente. Sirve para movilizar los líquidos a cierta profundidad de la piel y para desprender mucosidad de la cavidad torácica.

Estas maniobras, producen un impacto sobre el cuerpo y deben llevar, necesariamente, un buen ritmo constante y sin diferencias notables entre una y otra mano.

Técnica de quiromasaje terapéutico: vaciaje profundo

El vaciaje profundo se realiza con toda la superficie de la mano, la presión es más profunda, pero no agresiva, y debe ser uniforme. En este ejercicio el movimiento es continuo, igual que la presión.

Al igual que la maniobra de contacto, se emplea también en todos los masajes. El vaciaje profundo activa la circulación sanguínea, evita la aparición de hematomas y petequias, ayuda en todos los procesos de recuperación, aumenta la temperatura corporal, aunque sin provocar enrojecimiento (hiperemia), alivia la fatiga y acelera la recuperación en ámbitos deportivos.

El vaciaje es esencial para hacer efectivo el resultado de casi todas las demás maniobras, con la sola excepción de las puramente neurosensitivas o las biomecánicas.

Maniobras sensitivas 

Las maniobras sensitivas o acariciamientos son pases superficiales aplicados únicamente con la yema de los dedos, sin presión alguna, simulando un pañuelo de seda, que relajan el sistema nervioso a través de la sensibilidad cutánea por ser agradables sensorial y psicológicamente.

Estas maniobras se aplican generalmente al final del masaje para refrescar y calmar al cliente del estrés que hemos producido. Además, también permite potenciar al máximo sus efectos sedantes, cuando ya se encuentra totalmente relajado y confiado a nuestras manos.

Las maniobras sensitivas variarán dependiendo de la percepción final que se le quiera dar al masaje, pudiendo ser: rápida y de pases cortos para estimular o lenta y de pases largos para sedar.

Acabamos de ver las maniobras que se usan en un masaje terapéutico. La elección de una u otra irá en función de la dolencia, la zona a tratar, los objetivos que nos planteemos, las acciones que queramos provocar en las estructuras a manipular y las características del cliente, siempre teniendo en cuentas las indicaciones y contraindicaciones del masaje. 

Sean cuales sean las maniobras que usemos, es conveniente iniciar el masaje con maniobras de contacto y fricciones y finalizarlo con vaciaje profundo y acariciamientos.

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Como podemos ver, hay una gran variedad de maniobras para hacer un masaje terapéutico. Pero que solo con los conocimientos y formación adecuados pueden llevarse a cabo con seguridad. ¡Especialízate en el ámbito con el Curso de Quiromasaje de Deusto Salud!

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