El yoga facial, descubre esta nueva tendencia
18/10/2016

El yoga facial, descubre esta nueva tendencia

Últimamente tengo la impresión que se coloca la palabra yoga en cualquier iniciativa o actividad para multiplica sus posibilidades de éxito. Si encima se añade que rejuvenece, evita la aparición de arrugas y mantiene tu rostro brillante, empiezo a fruncir las cejas mientras me pregunto si esto va de broma. Pero se ve que no. Que algunos ejercicios faciales de yoga aportan los beneficios mencionados. Lo cual, bien mirado, es un buen complemento para una práctica completa de yoga que incluya el trabajo del resto del cuerpo y la conexión con nuestro yo interior.

El rostro es el espejo del alma

Algunos estudios dicen que los bebés sonríen unas 400 veces al día, mientras que los adultos apenas llegamos a 8. Será por eso que la contemplación de un rostro infantil nos aporta harmonía, mientras las caras adultos las solemos rehuir para no empaparnos con su tensión. No es una novedad que el estrés es una de la principales razones por la que los adultos perdemos nuestro bienestar y esto se refleja en nuestra cara, que sufre un envejecimiento prematuro, pierde brillo y ofrece un semblante permanentemente fatigado.

Si el yoga nos sirve para tonificar, desbloquear o distender otras partes del cuerpo, ¿por qué no se puede aplicar también a nuestro rostro? Hay algunos sencillos ejercicios faciales de yoga que pueden ayudarnos a superar el estrés e iluminar de nuevo nuestro rostro. Los que estamos en el mundo del yoga desde hace tiempo, hemos podido comprobar a través de la simple observación del día a día que  aquéllos que llevan muchos años practicando envejecen más lentamente y se mantienen físicamente mucho mejor. Pero no lo consiguen solamente con los ejercicios faciales. Como todas las partes de nuestro sistema muscular, esquelético y nervioso están interconectadas, deberemos acompañar estos ejercicios de una rutina completa, que incluya el trabajo de hombros, brazos, espalda y piernas. Y si además lo complementamos con ejercicios de respiración y meditación, los resultados se multiplicarán.

Ejercicios faciales sencillos

Sin olvidar que para obtener los mejores resultados el trabajo debe ser lo más global posible, podemos apuntar algunos sencillos ejercicios faciales que nos ayuden a distender el rostro y mostrar una mejor cara.

1. Simhasana o postura del león: Es una de las posturas faciales más clásica, que se encuentra en cualquier manual completo de hatha yoga. También tiene su punto divertido, ya que consiste en abrir a la vez todos los orificios de nuestro rostro. Si lo practicamos en grupo puede darnos la risa fácil, pero no por eso deja de tener grandes beneficios. Se parte de una posición sentada (a ser posible sobre los talones) con las manos sobre las rodillas. Inhalamos profundamente y al exhalar estiramos y separamos los dedos como si fueran las garras del león.  Al mismo tiempo abrimos los ojos completamente y la boca sacando la lengua hacia abajo. Si nos atrevemos, en este momento el león ruge “¡ahhhhh!”. Al inhalar volvemos a la posición inicial como si no hubiera pasado nada y a cada exhalación repetimos el proceso, hasta 5 o 10 veces. Con este ejercicio se tonifica los músculos de los ojos facilitando la circulación de la sangre en esta zona, mejora el tono de voz, estimula las glándulas tiroides y paratiroides, y ayuda a prevenir las inflamaciones de garganta.

2. Ejercicio de ojos: También en una posición sentada, con la cabeza recta y –muy importante- sin moverla en ningún momento. Empezaremos mirando hacia el techo, insisto, manteniendo la cabeza inmóvil, después miraremos hacia el suelo, hacia la pared u objeto que tengamos a la derecha y hacia lo que tengamos a la izquierda. Lo repetiremos 5 veces. A continuación iniciaremos el movimiento de los ojos igualmente mirando hacia el techo haciendo el recorrido de las agujas del reloj. Por lo tanto de las 12 pasaremos a la 1, las 2, las 3,… Cuando llegamos a las doce invertimos el sentido de las agujas del reloj. En total podemos hacer 10 recorridos.

3. Movimientos cervicales: En posición sentada, ya sea en el suelo o en una silla, pero con la espalda recta. Inhalando llevamos la cabeza hacia atrás sin presionar en exceso las cervicales y al exhalar el mentón se dirige hacia la clavícula. Con este movimiento sentiremos como se estira la piel y los músculos del cuello y de todo el rostro. Lo haremos 25 veces y terminaremos con el mentón hacia abajo. Desde este punto iniciamos un movimiento circular con la cabeza hacia la derecha. Al inhalar trazamos la parte ascendente del círculo y al exhalar la parte descendente. Después de 10 giros haremos otros 10 en el sentido contrario.

Si queremos que nuestro rostro y nuestra sonrisa transmitan lo mejor de nosotros, los ejercicios faciales nos ayudarás, siempre que vayan acompañados de una práctica de yoga cuando  más completa mejor, que incluya respiración, movimientos de todo el cuerpo y meditación.

¿Has probado los ejercicios de yoga facial? ¿Has notado resultados?

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Licenciado en periodismo y en antropología social y cultural. Título de profesor de Yoga. Profesor y director de escuela de Yoga (Yoga Transforma)

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