¿Cuáles son los objetivos de la inteligencia emocional?

Curso de Coaching e Inteligencia Emocional
¿Cuáles son los objetivos de la inteligencia emocional?

La gestión de nuestras emociones como seres humanos es una tarea diaria de la que aprendemos constantemente. En los últimos años, la gestión emocional se asocia cada vez más al crecimiento personal y profesional a través del coaching. Por eso son muchas las personas que optan por formarse en gestión emocional para mejorar su calidad de vida, ya sea por su cuenta a través de manuales o libros de autoayuda o a través de educación formativa. 

Con el Curso de Coaching e Inteligencia Emocional que te ofrecemos en Deusto Salud podrás alcanzar dos objetivos: formarte y aprender a autogestionar tus emociones. ¿Qué conseguirás con esta formación? Más adelante lo descubrirás, por ahora, vamos a contarte los principales objetivos de la inteligencia emocional

¿Qué objetivos persigue la inteligencia emocional?

Es probable que ahora mismo te estés preguntando si posees o no inteligencia emocional. ¡Claro que sí! La inteligencia emocional no deja de ser la capacidad, la habilidad quizás oculta, que todos tenemos para manejar de forma eficaz nuestras emociones. 

El problema está en que muchas veces esta regulación, autoconciencia y autogestión necesitan desarrollarse poco a poco. Para empezar a ser conscientes de las emociones de forma efectiva, y poder así cumplir con los objetivos que persigue la inteligencia emocional que veremos a continuación tenemos que tener en cuenta un primer paso: aceptar nuestras emociones. 

La aceptación de nuestras emociones supone el primer paso para trabajarlas. De hecho, aceptarlas, es el primer objetivo que persigue el desarrollo de la inteligencia emocional en las personas. 

Ignorar, evitar o restarle importancia a nuestras emociones se sitúa en el polo opuesto de los objetivos que busca la inteligencia emocional. 

Conseguir estar en paz con nuestro sistema anímico es una tarea que se puede aprender, ya que la inteligencia emocional se puede trabajar desarrollando los siguientes aspectos y habilidades: 

  • Identificación de emociones
  • Reconocerlas en los demás
  • Desarrollo de habilidades 

Trabajando estas habilidades la persona conseguirá renovar su paz interior al tener las herramientas necesarias para desarrollar, gestionar, conocer e incorporar las siguientes habilidades en su día a día: 

Evitar el perfeccionismo

La constante presión de tener que realizar todo con el máximo detalle, supone un esfuerzo para nuestra estabilidad emocional que la inteligencia emocional regula y limita. En esta línea, también se aprenderá a reconocer sus puntos débiles y sus puntos fuertes, aprendiendo a gestionar los primeros y potenciar los segundos. 

Automotivación

Trabajando en los componentes básicos de la inteligencia emocional: autoconocimiento, autorregulación, empatía, motivación y habilidades interpersonales. Las llamadas soft skills desarrollarán habilidades sociales esenciales, que servirán también para el autodesarrollo y autoconocimiento

La inteligencia emocional es una soft skill básica que inicia el desarrollo de las demás “competencias blandas”. 

Comunicación, habilidades sociales como empatía o trabajo en equipo, flexibilidad, adaptación al cambio, habilidades interpersonales como sinceridad, valores personales o adaptabilidad, profesionalidad o el sentido de la responsabilidad o la disciplina… Estas son solo algunas de las competencias blandas que la inteligencia emocional busca desarrollar

Siendo conscientes del trabajo y desarrollo en estas competencias, se adquirirá paulatinamente una actitud más positiva frente al día a día, que tendrá como resultado una persona capacitada para automotivarse conociendo sus habilidades. Pero, ¿cómo conocerse a uno mismo? En el siguiente punto te hablamos del autoconocimiento, otro de los componentes de la inteligencia emocional. 

Autoconocimiento

Unido al punto anterior, el autoconocimiento ayudará a posicionarse en el presente. ¿Qué quiere decir esto? La inteligencia emocional ayuda a definir los problemas del pasado y del presente, definiendo la importancia de los mismos. Como diríamos coloquialmente: aprender de los errores del pasado, saber analizarlos e identificar qué aprendizaje se ha obtenido con ellos. 

Para poder aplicar este aprendizaje en nuestro día a día es importante conocerse a uno mismo, aplicando las herramientas que proporciona la inteligencia emocional. Este conocimiento nos ayudará a definir nuestras capacidades, saber qué queremos y qué no queremos, es decir, nos enseña a ser conscientes de nuestros límites. ¿Te has arrepentido alguna vez de decir un sí rotundo antes de tiempo? Desarrollando tu inteligencia emocional, podrás aprender a valorar las opciones detenidamente. 

Adaptación al cambio 

El miedo al cambio es un temor constante y por lo tanto predispone nuestras emociones, cómo nos sentimos ante posibles cambios inesperados. Pero desarrollando la inteligencia emocional serás capaz de asimilar, conocer y afrontar los giros de guión en tu día a día sin que supongan un altibajo en tu gestión emocional. En resumen, no dejarse dominar por las emociones si no aprender a conocerlas, saber de dónde vienen, cómo expresarlas y saber redirigirlas. La gestión asertiva de nuestras emociones es también una oportunidad de aprendizaje y crecimiento personal, que nos llevará a saber afrontar con actitud positiva los imprevistos que encontremos en nuestro camino. 

La adaptabilidad al cambio es una competencia altamente demandada en la vida laboral y personal, por lo que la correcta gestión emocional sirve como herramienta para la búsqueda del equilibrio entre los diferentes aspectos de tu vida. 

Todo esto formará parte del día a día y del proceso de aprendizaje de una persona con inteligencia emocional, que poco a poco conseguirás no solo sus objetivos de desarrollo interpersonal sino que también los objetivos principales que persigue la inteligencia emocional.

El fin último de la inteligencia emocional es potenciar las capacidades esenciales para que uno mismo adquiera una salud emocional, y en consecuencia mental, positiva y óptima. 

Objetivos de la inteligencia emocional 

Sabiendo las características de una persona capacitada emocionalmente, podemos resumir los objetivos de la inteligencia emocional en los siguientes: 

  • Conocer las emociones y saber identificarlas, tanto en nosotros mismos como en los demás. 
  • Aprender a expresar y controlar nuestras emociones. 
  • Desarrollar competencias blandas y habilidades sociales. 
  • Desarrollar herramientas y habilidades interpersonales
  • Aprender gestión emocional a través de herramientas y conocimientos teóricos. 
  • Orientar el cumplimiento de los objetivos personales de forma positiva.
  • Adquirir una actitud asertiva y positiva. 
  • Diferenciar entre emociones y estados de ánimo. 

¡Hazte experto en Inteligencia Emocional!

Como has podido observar a lo largo de este artículo, la gestión emocional es una herramienta indispensable en nuestro día a día. Aunque no seamos conscientes, cada día tenemos que hacer frente a la gestión emocional. ¿Quieres conocer más acerca de la inteligencia emocional y potenciar tus habilidades interpersonales? 

Con Deusto Salud podrás mejorar tu bienestar emocional mientras te formas conocimiento la teoría, la práctica y las herramientas básicas de la inteligencia emocional con el Curso de Coaching e Inteligencia Emocional. Con esta formación de 350 horas de carga lectiva, avalada por Mindtrainging, aprenderás a mejorar tu salud emocional, ¡y podrás ayudar a otras personas en su viaje emocional! 

No dudes en consultarnos cualquier duda a través del formulario. ¡Te estamos esperando!

natalia autora

Natalia Porca Rodríguez

Graduada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Santiago de Compostela y especializada en producción audiovisual. Ha trabajado en diferentes productoras realizando tareas de producción y guion. También ha trabajado en redacción para programas de televisión para TVG. Actualmente, continúa formándose como redactora de contenidos.

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