Ácidos grasos omega: 3, 5, 6, 7 y 9
Puntos clave
- Los omegas insaturados apoyan al cuerpo en funciones como salud cardiovascular, inflamación y energía celular.
- Algunos omegas son esenciales porque no los fabrica el organismo; otros no lo son pero igual contribuyen al bienestar general.
- Incorporar alimentos como pescados, semillas, aceites vegetales y frutos secos facilita obtener distintos tipos de omega de forma natural.
Dentro de la amplia variedad de complementos dietéticos existentes en el mercado, es muy probable que hayamos oído hablar de los llamados ácidos grasos tipo omega. Algunas personas lo pueden asociar al consumo de pescado o de nueces, otras lo relacionan con los aceites vegetales y semillas. Sin embargo, en otros casos, las personas llevan tal confusión debido a que no solo existe un grupo de ácidos grasos tipo omega, si no que existe una amplia variedad de estos.
Dentro de los ácidos grasos tipo omega, tenemos: omega-3, omega-5, omega-6, omega-7 y omega-9, por lo que, para aclarar un poco el tema, vamos a hacer una breve descripción de cada uno de estos tipos de ácidos grasos y así saber diferenciarlos.
Tabla de contenidos
Ácidos grasos tipo Omega
Los ácidos grasos son constituyentes importantes de las grasas. Unidos a una molécula de glicerol, se encuentran formando cadenas lineales y, dependiendo de si presentan dobles enlaces en su cadena o no, hablaremos de ácidos grasos insaturados o saturados, respectivamente.
Los ácidos grasos tipo Omega pertenecen al grupo de los ácidos grasos insaturados y, dentro de este grupo, podemos encontrar ácidos grasos que presentan solo un doble enlace en su cadena (monoinsaturados) y otros que presentan varios dobles enlace (poliinsaturados).
A continuación los describimos:
Omega-3
Pertenece al grupo de ácidos grasos poliinsaturados. Son esenciales para nuestro organismo, es decir, que no somos capaces de sintetizarlos por lo que deberemos obtenerlos a través de la dieta.
Dentro de este grupo destacan los ácidos grasos EPA y DHA presentes en el pescado azul: caballa, atún, salmón, jurel…, y el ácido alfa-linolénico (ALA) presente en las nueces, semillas de lino, semillas de chía, etc. A partir del ácido alfa-linolénico se pueden sintetizar los ácidos grasos EPA y DHA, en nuestro organismo. Pero, cabe indicar que este paso a veces no es tan eficaz, por lo que la mejor opción es obtener el aporte de ácidos grasos omega-3, a partir del consumo de pescado azul.
Los ácidos grasos EPA y DHA participan en diferentes funciones en nuestro organismo, principalmente, a nivel cardiovascular y neurológico. También destacan por su importante papel antiinflamatorio.
En el mercado podemos encontrar complementos dietéticos de omega-3, con altas concentraciones, para aliviar diversos problemas de salud, pero no debemos olvidar que deben ser recomendados por un profesional, ya que no todas las personas pueden consumir este tipo de complementos.
Omega-5
Este tipo de ácido graso no esencial, también conocido como ácido punicico, se obtiene a partir de la semilla de la granada (Punica granatum). Destaca por su efecto antioxidante, el cual frena el daño oxidativo por parte de los radicales libres previniendo el envejecimiento prematuro de los órganos. También se ha visto que puede ser un buen aliado en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
Omega-6
También pertenece al grupo de ácidos grasos poliinsaturados. Se encuentra presente en los aceites vegetales: aceite de maíz, aceite de girasol, aceite de borraja y aceite de onagra, entre otros.
Dentro de este grupo cabe destacar el ácido graso gamma-linolénico (GLA) que, a diferencia de otros ácidos grasos de la familia omega-6 que son inflamatorios (ácido araquidónico), es capaz de reducir la inflamación. Los ácidos grasos de tipo omega-6 son esenciales pero más fáciles de obtener a través de la dieta, por lo que su suplementación a partir de complementos dietéticos no es necesaria, salvo en el caso de que se necesite tratar alguna afección, como por ejemplo: trastornos menstruales con aceite de onagra.
Omega-7
Este ácido graso llamado ácido palmitoléico, pertenece al tipo ácido graso monoinsaturado. Es destacable su presencia en los frutos del Espino amarillo (Hippophae rhamnoides) que, además, destaca por su alto contenido en vitamina C y en antioxidantes.
No son esenciales para nuestro organismo. Sin embargo, su consumo puede beneficiar nuestra salud, pues ayuda a mejorar la hidratación de las mucosas (ocular, bucal, vaginal), regenera la piel y, en casos de síndrome metabólico, favorece el aumento de los niveles de colesterol HDL.
Omega-9
Este ácido graso monoinsaturado es el conocido como ácido oleico, que se encuentra presente en el aceite de oliva. Es de tipo monoinsaturado. Además del aceite de oliva, podemos encontrarlo en el aceite de canola, en los frutos secos y en el aguacate.
Diversos estudios han demostrado la eficacia de este tipo de ácidos grasos para reducir los niveles de colesterol LDL y aumentar el colesterol HDL, previniendo el riesgo de arterioesclerosis y otras enfermedades relacionadas.
Como podemos ver, existen diferentes ácidos grasos tipo omega que se obtienen de diferentes alimentos, de los cuales unos son necesarios consumirlos debido a que nuestro organismo no los puede sintetizar, y otros aunque no son esenciales, pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud y a prevenir el riesgo de aparición de ciertas enfermedades.
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Fuentes y recursos de información
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Conoce el proceso editorialBibliografía
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